Uso de tablets y Síndrome de Angelman

Los niñ@s con Síndrome de Angelman tienen enormes dificultades para mantener la atención; a menudo tienen intereses restringidos a ciertos objetos, tardan en adquirir el conocimiento de las relaciones causa-efecto, la exploración de los objetos es escasa y el uso de éstos no siempre es adecuado (con frecuencia, se limitan a tirarlos o chuparlos).

Sin embargo, en el caso de las tablets, como ocurre en casi todos los niños, les fascinan. Y no sólo eso, sino que comprenden rápidamente el efecto que tiene en ellas apretar un botón, tocar una flecha o deslizar el dedo sobre una foto. Quizás porque son llamativas, intuitivas, proporcionan enormes refuerzos de modo inmediato…Sea la razón que sea la que motiva este interés, constituyen un recurso interesantísimo.

Eso sí, debemos tener en cuenta que el niño con Síndrome de Angelman, al igual que cualquier otro menor, no es consciente de la delicadeza de estos dispositivos. Ni de su precio… De manera que es fundamental hacerse con una buena funda o  carcasa protectora.

Por otro lado, el bueno que el niño vaya descubriendo por sí mismo para qué sirve el dispositivo aunque, eso sí, siempre bajo la supervisión y guía del adulto. Normalmente, llaman su atención las fotografías, por lo que tienden a pasarlas una y otra vez. Lo hacen casi sin mirarlas pero, a pesar de ello, van haciendo un ejercicio de manejo con la tableta que luego les servirá.

Asimismo, habrá que tener cuidado con el uso obsesivo que, en algunos casos, se puede hacer del botón principal (esto ocurre sobre todo en el caso de los iPads, que tienen un único botón). Aun teniendo esto en cuenta, es bueno que dejemos al niño explorar pero con mesura, ya que de no ser así podría ser complicado tratar de enseñar otras aplicaciones más útiles e interesantes del aparato. Por eso, es recomendable alternar el uso autónomo por parte del niño con un empleo más dirigido por el familiar o terapeuta.

A la hora de elegir las aplicaciones, conviene tener claras algunas premisas: deben ser sencillas, sobre todo de causa-efecto, y  el acierto a menudo debe conseguirse por azar ; será mejor evitar aquellas excesivamente exigentes o precisas, porque sólo conseguiremos que el niño se frustre. Gracias al azar pueden ir memorizando las estrategias o la cadena de movimientos que les ayudan a alcanzar el éxito de la tarea.

Pero sabemos que no es fácil encontrar la aplicación adecuada para cada uno de nuestros chicos; muchas están en otro idioma, no son modificables, son complejas o carecen de sonidos estimulantes; otras no admiten que el usuario añada sus propias fotos y, en muchos casos, no cuentan con pruebas gratuitas, por lo que comprarlas sin haberse manejado con ellas anteriormente supone un riesgo. Una que cumple con casi todas las condiciones de las que hemos hablado con anterioridad es  Alexicom AAC. Está en inglés pero el audio de los pictogramas y fotografías puede traducirse al español.

Más concretamente, Alexicom AAC permite crear pantallas de seis imágenes y enlazar unas páginas con otras. Favorece el lenguaje y, lo más importante, consigue que éste sea eficaz. Ayuda al niño a pedir y rechazar, dos funciones básicas pero esenciales para una correcta competencia lingüística.

La mayor ventaja que se traduce del uso de tablets es que los niños comienzan a  generalizar aprendizajes. Además, ponen voz al sujeto que las utiliza y nos permiten llevar ese sistema de comunicación de un lado a otro con total facilidad, pues todo lo que necesito se encuentra en el dispositivo. Pero, por supuesto, no podemos limitar nuestro trabajo a este único recurso. El uso de material manipulativo es clave para comprender el mundo y desarrollar habilidades. Por eso, las tabletas son  muy útiles pero siempre que sean empleadas como complemento.

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Ser logopeda es tener la inmensa suerte de ver cada día los ejemplos de superación y lucha de quienes dan sentido a esta profesión.