Tratamiento del Alzheimer
¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad?

La E.A. no tiene cura. Sin embargo, existen tratamientos psicosociales para mejorar la calidad de vida del enfermo y del familiar.

 

Objetivos:

  • Promover la independencia y autonomía.
  • Estimular y mantener las capacidades mentales.
  • Evitar la desconexión del entorno.
  • Mejorar el rendimiento cognitivo y funcional todo lo posible, dependiendo de la severidad del paciente.
  • Evitar restricciones, es decir, tratar de promover actividades.
  • Aconsejar a la familia en todos los aspectos del cuidado del enfermo y de la dinámica familiar para evitar la sobrecarga del cuidador.
  • Como objetivo final, mejorar la calidad de vida del paciente.
Tratamiento farmacológico

Se recomienda llevar a cabo un tratamiento farmacológico para controlar y remitir otras enfermedades coexistentes como pueden ser las infecciones o depresiones.

La tacrina es un inhibidor de la colinesterasa que incrementa la disponibilidad de la acetilcolina y produce una ligera mejora de la memoria en un 30-50% de los pacientes con Alzheimer. El hígado, en este caso, puede verse afectado por la tacrina, por lo que los pacientes tratados con este agente deberán pasar pruebas funcionales del hígado regularmente.

Por el momento, no existe fármaco alguno con eficacia probada para reducir la pérdida neuronal que se produce en esta enfermedad. De ello se deduce el que, a día de hoy, no exista un tratamiento que detenga la evolución del Alzheimer.

Tratamiento no farmacológico

Se recomienda estimular cognitivamente y efectivamente al enfermo. Las técnicas psicólogo-cognitivas más eficaces son:

  • Entrenamiento de memoria: adivinanzas, refranes, completar frases, describir objetos, reconocer personas, asociar parejas…
  • Técnicas de orientación a la realidad: repetir diariamente los datos correctos sobre lugares, fechas, dónde están las cosas…
  • Musicoterapia: escuchar música, bailar o cantar como distracción y refuerzo del recuerdo.
  • Reminiscencias: que cuente cosas de su pasado, que hable de las situaciones y experiencias personales que recuerde.
  • Técnicas de refuerzo positivo: estimular lo que haga bien y incidir en los errores.
  • Ergoterapia: actividades manuales, juegos con pintura, con barro…
  • Estimulación social: estimular y potenciar las visitas de sus amigos y la gente de su alrededor.
  • Estimulación física: dar paseos, evitar el aburrimiento y, si es posible, hacer gimnasia.
Tratamiento sintomático

Para hacer frente a ciertos síntomas o trastornos que pueden coexistir con la E.A., como son los trastornos de conducta, agresividad, alucinaciones y otros síntomas psicopatológicos, son recomendables los tratamientos farmacológicos.

Es importante comenzar con dosis bajas e ir aumentándolas progresivamente, siempre bajo control del especialista. Se sugiere tratar únicamente la alteración más importante sólo con un fármaco. En este caso, están indicados algunos fármacos como la Tioridazina, con un efecto un poco sedante, el Haloperidol, para tratar las alucinaciones del paciente y el Lorazepan, para evitar la ansiedad y el insomnio.

Por bueno que sea el efecto que haga alguno de estos fármacos en los pacientes, sólo se recomienda utilizarlos de 2 a 4 semanas seguidas.

Si te apetece completar toda esta información, puedes leer otros de nuestros artículos como Etiología y factores de riesgo del Alzheimer o Fases del Alzheimer

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Ser logopeda es tener la inmensa suerte de ver cada día los ejemplos de superación y lucha de quienes dan sentido a esta profesión.