Ejercicios de respiración y soplo

Hoy hacemos algunas propuestas de ejercicios para trabajar el soplo y la respiración de manera divertida, a modo de juego, por lo que son ideales para niños. Aunque, por supuesto, con la adaptación necesaria, os servirán con pacientes adultos.

¿Para qué sirven estos ejercicios?

Un buen dominio de la función respiratoria facilitará la corrección de algunos defectos de la articulación. Así, el interés de estas tareas reside en la importancia de entrenar en un patrón respiratorio mixto (nasal y bucal), de tipo diafragmático, así como modular la expulsión del aire. Además, las tareas de soplo permitirán que el paladar blando aumente su fuerza y tono. Por lo tanto, os resultarán muy útiles en el tratamiento de dislalias en las que el velo juegue un papel importante, como en el caso de fonemas linguovelares como la /k/, /x/ o /g/.

¡Trabajamos de forma eficaz y divertida!
  • Pelotas saltarinas: es tan sencillo como introducir una pelota de ping pong en un vaso de plástico y decir al niño que sople hasta conseguir elevarla. Con los más peques funciona muy bien el decirles que son magos y que deben conseguir que la pelotita levite, vuele, para dejar a todos asombrados con sus poderes mágicos. Este ejercicio les suele encantar y, como veis, tiene un coste mínimo. ¡Ah! Cuidado porque si la pelota se ajusta demasiado a los bordes del vaso, no se elevará; por eso el tamaño del recipiente debe permitir que la bola «baile» con holgura. Esta actividad es ideal para la movilización del velo, para potenciar la respiración mixta, y mejorar fuerza del soplo.
  • Locomotora locacolocamos trocitos de papel sobre una mesa que quede a la altura de las narinas del niño (para conseguirlo habrá que jugar con la colocación, ya que podemos sentarle en una silla baja, utilizar una mesa alta,…). Le pediremos que mueva los papelitos realizando espiraciones nasales. Si queréis complicar la tarea, podéis aumentar la consistencia del papel (por ejemplo, en lugar de usar papel higiénico haced los trocitos con papel de aluminio).
  • ¡Croak, croak!: con el objetivo de movilizar el velo, controlar el soplo, y potenciar la respiración mixta, utilizaremos una huevera con colores y pediremos al niño que avance por el tablero soplando una pelotita. Las hendiduras de la huevera pueden estar pintadas de colores pero también podéis decorarlas con números, formas geométricas,… en función de los fines terapéuticos.

Hay muchísimas más ideas para trabajar la respiración y el soplo, sólo hace falta imaginación así que… ¡haced vuestras propuestas!

Si te ha gustado, ayúdanos a difundirlo... Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0Pin on Pinterest0Email this to someone
The following two tabs change content below.
Ser logopeda es tener la inmensa suerte de ver cada día los ejemplos de superación y lucha de quienes dan sentido a esta profesión.