“Vamos a aprender emociones”

Como sabemos que los inicios de semana no son siempre fáciles, intentaremos endulzaros este lunes hablándoos de una aplicación que os puede ser muy útil para trabajar las emociones, especialmente con pacientes con TEA. Se trata de “Vamos a aprender emociones”, una app creada por la compañía Everyday Speech y traducida al español por María Díez-Juan, psicóloga especialista en autismo en el Hospital San Juan de Dios. Hemos tenido la oportunidad de probarla y, por eso, hoy queremos que la conozcáis.

Cuando abrimos la aplicación, descubrimos cuatro categorías en su pantalla principal, las cuales pasaremos a explicar. Antes de hacerlo, queremos destacar un detalle que nos pareció muy apropiado: sea cual sea la modalidad a la que se va a jugar, antes de comenzar, se permite configurar qué emociones se quieren utilizar en la partida de entre todas las que se ofrecen que, concretamente, son las siguientes: asustado, cansado, emocionado, enfadado/enojado, feliz/contento, sorprendido, triste, aburrido, avergonzado, confundido, frustrado, molesto/contrariado, nervioso, orgulloso y preocupado. Un total de 15, todos ellas claras y precisas, por lo que comprobaréis que los chicos suelen captarlas con facilidad y no surgen demasiadas complicaciones al jugar.

Además, el menú de configuración también permite seleccionar las distintas ayudas que se quieren ofrecer o no. Esto nos parece muy positivo, pues permite ser adaptado a distintas edades y pacientes, en función de los objetivos de la intervención y las necesidades concretas de cada caso.

  • Juegos de emparejamiento: dentro de esta modalidad, se nos ofrecen dos opciones. Una de ellas, nos pide relacionar una emoción con una cara de las tres que se muestran bajo la pregunta “¿Qué persona está ….?”, la cual se repite con las 15 emociones diferentes. Cuando el usuario responde, puede saber si ha acertado o no al instante, pues la imagen correspondiente se recuadra en color verde, mientras que las otras dos se ponen de color rojo. La otra opción es justo al revés, ya que hay que emparejar una cara con una emoción; en este caso, se hace la pregunta de “¿Cómo se siente esta persona?” y se ofrecen tres posibles respuestas. 
  • Juego de debate: para trabajar con varios niños al mismo tiempo, en grupo. En la pantalla se muestran dos tarjetas; una que plantea una pregunta o situación en la que se contextualiza la emoción, y otra en la que se especifica el nombre de dicha emoción. Por ejemplo: “Cuéntanos si alguna vez te has sentido así en casa”, señala una tarjeta, mientras que la que está al lado muestra “frustrado” o “dibuja una cara que se parezca a esta emoción”, apareciendo “preocupado” en la otra tarjeta.
  • Tarjetas: en este juego, se van pasando imágenes de personas representando una emoción. El usuario toca la tarjeta y ésta se gira, explicando cómo está esa persona y por qué podemos descubrir que se encuentra así, interpretando los rasgos físicos y gestos que nos pueden ayudar a identificarlo. Por ejemplo: “sabemos que se siente avergonzada porque se tapa parcialmente la cara, mira hacia abajo y está sonrojada”. Esta modalidad nos gustó mucho, ya que da claves que muchos de los chavales que tratamos (no sólo con TEA), por sí mismos, no pueden interpretar. Sin embargo, con estas explicaciones, toman pistas para saber en qué fijarse (cejas, ojos, frente, postura, etc.).
  • Configurar emociones: la última opción del menú y, quizás, la más interesante. Permite que los niños sean los verdaderos protagonistas de la app, pues pueden subir sus propias fotos, escenificando aquellas emociones que deseen. Al hacerlo, incluyen una foto, escriben el nombre de la emoción pertinente y, si quieren, añaden una pequeña descripción.

Otro detalle importante es que podemos adaptar la aplicación para niños pequeños que aún no tienen adquirida la lectoescritura pues, si se desea, los textos escritos se pueden acompañar de voz.

Nuestra experiencia ha sido muy positiva, ya que nos ha permitido fomentar un aspecto que consideramos fundamental no sólo en casos de TEA, sino también con otros chavales con pobres habilidades sociales. Bajo la apariencia de un sencillo juego, muchos han conseguido poner nombre a esos sentimientos que no sabían cómo expresar y/o reconocer, tanto en ellos mismos como en los demás.

Es compatible con iPad, iPhone y iPod Touch y, si os animáis a probarla, este lunes y martes contaréis con una rebaja del 50% en su precio normal. Así que, ¡qué mejor oportunidad para conseguir el juego que ahora!. Pinchando aquí accederéis directamente a la App Store desde la que podréis conseguir Vamos a aprender emociones.

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Ser logopeda es tener la inmensa suerte de ver cada día los ejemplos de superación y lucha de quienes dan sentido a esta profesión.