Famosos al logopeda

Parece que algo no existe hasta que no sale por televisión, ¿verdad? Quizás, si se hablase de la Logopedia más a menudo en los medios, nuestra figura resultaría menos desconocida para un gran porcentaje de la sociedad que, a día de hoy, no conoce nuestro trabajo o lo confunde con el de otros profesionales. “El discurso del rey” supuso, sin lugar a dudas, un punto de inflexión. La producción puso rostro a una patología que, hasta entonces, había sido llevada al cine con escasa fidelidad y casi siempre tratada desde el humor. Sin embargo, esta obra cinematográfica reflejaba con realismo y respeto uno de los trastornos de la fluidez en los que la Logopedia se hace más necesaria. Tanto es así que, tras ver el largometraje, muchos afectados por este problema se vieron animados a buscar ayuda profesional. Este hecho ayudó enormemente a dar a conocer la labor de los logopedas. Así que intentaremos repetir este efecto aunque tenga que ser de una forma mucho más humilde.

Después de haber vivido el intenso día de ayer, nos hemos propuesto conseguir que la Logopedia no caiga en el olvido y siga dando mucho de qué hablar. Por eso hoy queremos llevar nuestra presencia a la pequeña pantalla de la mano de algunas de las celebridades que a menudo aparecen en ella. Analizaremos a algunos de los famosos que deberían acudir a la consulta de un logopeda y veremos las líneas generales de intervención que se deberían llevar a cabo en cada caso. Soñaremos con la posibilidad de que éstos, por alguna remota casualidad, dentro de sus apretadas agendas, encuentren este artículo y decidan acudir a rehabilitación logopédica. Y ya puestos a soñar… imaginaremos también que, algún día, en la televisión se hable de algo más que del lugar en el que pasaron las últimas vacaciones o de la crisis de pareja por la que atraviesan.

Así que, allá vamos…

Mariano Rajoy

Seguramente, el caso más claro. Su distorsión del fonema /s/ ha sido objeto de numerosos chascarrillos e imitaciones. El punto de articulación está alterado ya que su lengua, en lugar de adelantarse, se coloca erróneamente en la parte posterior y la posición de sus labios impide la correcta pronunciación del fonema. Esto hace que haya una mayor abertura por la que el aire puede escapar, provocando esos “silbidos” que tanto caracterizan el habla del político .

Para la rehabilitación de este sigmatismo, enseñaríamos al presidente del gobierno el punto articulatorio correcto, haciéndole consciente, visual y auditivamente, de la diferencia que existe entre éste y el modo en que él lo efectúa. Serían adecuados los ejercicios de relajación, respiración y soplo. Además, se debería llevar a cabo un importante trabajo articulatorio, basado en la realización de praxias bucofonatorias, que ayuden a lograr la amplitud y agilidad oral necesarias. Todo ello, de manera intensiva, favorecería la inteligibilidad de su habla.

Ferrán Adriá

Aunque podría ser arriesgado decir que padece disfemia (tartamudez), lo que sí parece claro es que el chef demuestra tener abundantes disfluencias durante su habla, la cual destaca por ser poco clara. En sus emisiones, se echa de menos una mejor vocalización de las palabras y un ritmo más constante. Todo ello hace que sus discursos sean, en términos generales, poco fluidos.

La terapia debería ir enfocada a mejorar la precisión articulatoria, con el objetivo de que ello ayude a la inteligibilidad de su lenguaje. Además, sería conveniente trabajar la coordinación fonorespiratoria, la prosodia, la velocidad y la continuidad en sus mensajes. La relajación sería otra parte fundamental del tratamiento, ya que ésta ayudaría al cocinero a controlar las disfluencias a la hora de enfrentarse a situaciones de habla estresantes o problemáticas.

Boris Izaguirre

Diagnosticado de dislexia y, sin embargo, escritor. De hecho, tal y como él mismo cuenta, la lectura le resultó siempre muy atrayente ya que le permitía sentir que se enfrentaba con éxito a una tarea especialmente complicada para él. A día de hoy, disfruta “jugando” con las letras, pues dominarlas fue un auténtico reto. Por suerte, contó con ayuda profesional que supo abordar sus dificultades lectoescritoras. Los ejercicios de conciencia fonológica, comprensión lectora, lectura de pseudopalabras, segmentación de frases cuyas palabras están unidas,… serían sólo algunos de los ejemplos de las actividades indicadas para tratar de superar los problemas de lectura y escritura de Boris. Id al minuto 25.35 de este vídeo para poder oír la experiencia del escritor.

Luz Casal

La cantante tiene una llamativa voz nasalizada,  lo cual se manifiesta no sólo cuando canta sino también a la hora de hablar.  Podríamos pensar que se debe a una incompetencia del velo del paladar que provoca que los movimientos orofaciales no sean rápidos y coordinados, aunque para poder afirmarlo sería necesaria una evaluación exhaustiva del patrón fonatorio de la cantante gallega. En cualquier caso, sería conveniente una rehabilitación logopédica dirigida a la localización de resonadores, la realización de ejercicios de cierre velofaríngeo y el aprendizaje de los correctos puntos articulatorios. Con ello trataríamos de reducir el flujo de aire nasal y mejorar la pronunciación de los fonemas, especialmente de aquellos que no son nasales y que, sin embargo, son articulados como tal.

Javivi

El nombre real del actor es Javier Gil Valle pero es más conocido por Javivi, un apelativo que le viene dado precisamente por su disfemia (tartamudez). Su problema de fluidez no ha supuesto un obstáculo, puesto que ha sabido sobreponerse a él sin temor a que otros pudiesen juzgarle; por eso, el hecho de que se convirtiese en actor hace especialmente admirable su manera de enfrentarse a la tartamudez.

Analizando algunos de sus vídeos, podemos pensar que ha recibido terapia logopédica, ya que en sus intervenciones deja entrever algunas de las herramientas que, con más frecuencia, enseñamos a nuestros pacientes disfémicos para sortear los bloqueos: prolongaciones, habla lenta, inicio suave, etc. Como sabéis, rehabilitar la tartamudez es una tarea verdaderamente complicada; sin embargo, Javivi ha logrado que su habla sea mucho más fluida y cómoda para el oyente.

Rey Juan Carlos I

Su habla ha sido también otro recurso muy empleado en parodias y sketch. Efectivamente, el rey tiene un habla algo pastosa y una articulación poco precisa, lo que dificulta su inteligibilidad. Su avanzada edad y todo lo que ello conlleva es un factor determinante para que esto sea así. La toma de medicamentos puede influir de manera importante y, no olvidemos, en varios discursos hemos podido apreciar signos de alarma que podrían hacer sospechar de una posible demencia. Ha sido precisamente en esas intervenciones cuando se han visto claras dificultades de acceso al léxico, así como para la estructuración morfosintáctica, incluso en aquellas ocasiones en las que contaba con la ayuda de un guión.

Las sesiones de Logopedia en este caso se llevarían a cabo por medio de tareas de conciencia fonológica, repetición de palabras y frases, denominación de imágenes, series automática, asociaciones entre conceptos, evocación de palabras, comprensión de textos, elaboración sintáctica de oraciones,…

Ojalá estas personalidades sirvan como excusa para que nuestra noble profesión se oiga. Porque somos muchos los que pedimos a gritos ser reconocidos como disciplina sanitaria que trata de mejorar la calidad de vida de sus pacientes.

Si te ha gustado, ayúdanos a difundirlo... Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0Pin on Pinterest0Email this to someone
The following two tabs change content below.
Ser logopeda es tener la inmensa suerte de ver cada día los ejemplos de superación y lucha de quienes dan sentido a esta profesión.
  • Andreu Sauca

    Buena intención, pero desafortunado intento. Entre los supuestos “pacientes” presentados hay algunos a los que el tratamiento propuesto no debería o no podría aplicarse, al menos yo, como logopeda no lo haría. Primero, alguno parece haber recibido un diagnóstico erróneo siendo el real similar por síntomas pero muy diferente por etiología y, aún teniendo remedio quirúrgico y logopédico, ya no es momento de poner remedios. Tampoco debe corregirse un defecto que no causa daños a la salud y que se ha convertido en una seña de identidad, de imagen, de la cual vive el “afectado”. De entre los citados, además, también hay quien sí ha recibido tratamiento logopédico. Hay muchos exponentes públicos de problemas que caen en nuestro ámbito de acción profesional (alteraciones de la voz en políticos, entrenadores de fútbol, “tertulianos”; broncoaspiraciones que llevan a herederos a frotarse las manos; malas articulaciones de sonidos -no siempre dislalias, también disglosias-; problemas serios de comunicación, etc., etc.,). Lo que siempre tenemos que perseguir es la profesionalidad, y esta nos dice que no todo es lo que parece ser y que detrás de cada persona está su realidad y sus necesidades. Solo un análisis personal e individual del paciente puede darnos luz diagnóstica.
    Repito, la idea, buena, la puesta en escena… no.

    • Buenos días, Andreu:

      Agradecemos tu opinión personal y profesional. Este post era tan sólo una manera cercana y sencilla de acercar la logopedia a muchos seguidores que, sin ser logopedas, tienen un interés por este ámbito. Evidentemente, en el artículo no se detallaban de manera estricta los diagnósticos y/o tratamientos pertinentes en cada caso pero sí se han dado una pinceladas de posibles dificultades que, tras una cara reconocida, eran más fáciles de comprender. De la misma manera en que agradecemos los mensajes positivos que hemos recibido, acogemos el tuyo y reiteramos el agradecimiento, puesto que entendemos que nace de la profesionalidad y el respeto por la disciplina que compartimos.

      Muchas gracias.
      Un saludo.