«La palabra enferma». Ese es el título del interesante documental que hoy os queremos mostrar y que se centra en la  afasia, dificultad asociada a un daño cerebral y en cuya rehabilitación la presencia del logopeda es fundamental. La originalidad de este trabajo radica en que los casos reales que en él se muestran son comparados con situaciones cotidianas en las que, sin darnos cuenta, también nosotros sufrimos problemas similares de comunicación. El cortometraje fue ganador del premio Creatiff 2005 al mejor guión original sobre discapacidad en el Festival de Cine de Pamplona.

Para favorecer una mejor comprensión de los problemas que se reflejan en el vídeo, hemos realizado un pequeño análisis que, seguramente, os ayudará a entender más fácilmente cada una de las patologías en las que se centra. Podéis ver primero el vídeo y, más tarde, completarlo con la información que a continuación se presenta; o si lo preferís, leed los comentarios y, después, disfrutad del vídeo, el cual encontraréis al final del artículo. Eso ya va a gusto del consumidor…

Patologías de origen neurológico que aparecen en el documental

Son tres: la afasia de Conducción, de la mano de Juan, quien lleva siete años acudiendo a rehabilitación tras sufrir una hemorragia cerebral; la afasia de Broca, cuya protagonista es Ana, quien tuvo una lesión en el lóbulo parietal izquierdo que le ha acarreado serios problemas de comunicación, de los cuales es plenamente consciente; y, por último, la  afasia bilingüe, como la que padece Jack, quien mezcla inglés y español en una misma conversación sin apenas ser consciente de ello.

Características principales del lenguaje de cada uno de los casos

En la afasia de Conducción podemos encontrar errores ortográficos a la hora de escribir, repetición y omisión de palabras en lectura, la cual resulta poco fluida; dificultades para encontrar la palabra que se desea (anomia), problemas para estructurar oraciones complejas, uso de frases hechas y términos “comodín” (cosas, eso,…), frases inacabadas, descripciones inconexas y de contenido pobre, circunloquios,…

En el caso de la afasia de Broca hay un habla escasa (o incluso nula), poco frecuente y pausada. Emisión de frases sencillas, casi telegráficas, reducidas a una o dos palabras; voz débil y estrangulada, imprecisión articulatoria, ininteligibilidad, anomia, lenguaje no fluido, estereotipias verbales, perseveraciones y comprensión preservada.

Por último, vemos que en la afasia bilingüe hay una mezcla de las dos lenguas que antes de la lesión se dominaban con soltura en una misma conversación (unas veces como solución a la incapacidad de encontrar la palabra en el idioma en el que se está hablando, y otras de manera inconsciente durante el transcurso de una conversación). La comprensión está conservada pero a la hora de expresar oralmente las palabras de un idioma, en ocasiones, se activa la etiqueta léxica de palabras pertenecientes al otro idioma.

Situaciones comunicativas con las que se compara cada tipo de afasia

La afasia de Conducción se asemeja con un aula en la que parece imposible que la profesora sea escuchada debido al continuo ruido que hay en ella. En esta clase, aparecen distintas personas en situaciones diversas: un alumno que ha copiado de otro y, sin embargo, ha obtenido menos nota que el primero; dos adolescentes hablando con una jerga juvenil repleta de palabras coloquiales, un lenguaje casi incomprensible para alguien que no sea de su entorno o edad; uno de esos mismos alumnos leyendo en el estrado un texto de Valle Inclán, escrito de manera poética, con términos y expresiones que hoy en día están prácticamente en desuso y que le llevan a leer con poco ritmo y con pausas inadecuadas; otra alumna que recibe un mensaje de texto en el que todo aparece escrito mediante abreviaturas difíciles de comprender para alguien externo. Todo ello simula, por un lado, las dificultades que encuentra un paciente de este tipo a la hora de  procesar la información que recibe y, por otro, los importantes problemas de expresión que encuentra a la hora de hablar o leer, puesto que las palabras se convierten en desconocidas para él.

El símil de la afasia de Broca se realiza a través de una pareja que no logra entenderse, que aún hablando de un mismo tema y sabiendo qué es lo quieren decir, no son capaces de expresarse para conseguir que el otro les entienda. Como resultado surge una conversación ilógica, carente de sentido y en la que los hablantes no logran comunicarse con éxito. Se usa este ejemplo para hacer ver las dificultades de un paciente con afasia de Broca para expresarse, quien aun sabiendo qué es lo que desea comunicar no encuentra las palabras adecuadas para hacerlo.

Finalmente, la afasia bilingüe se refleja en una mujer que es recibida por el responsable de la empresa en la que acaba de ser contratada; éste emplea de forma persistente y espontánea anglicismos (behaviour, marketing, manager, feedback, hándicap, call center, partners,…), lo cual crea la sensación de estar hablando en dos lenguas a la vez y en ninguna al mismo tiempo, ya que la receptora de este mensaje no logra comprenderle. Esta situación se asemeja a la que se produce cuando un paciente como Jack habla, intercalando continuamente sus dos lenguas, dificultando así la comprensión de aquello que desea expresar.

Si te ha gustado, ayúdanos a difundirlo... Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0Pin on Pinterest0Email this to someone
The following two tabs change content below.
Ser logopeda es tener la inmensa suerte de ver cada día los ejemplos de superación y lucha de quienes dan sentido a esta profesión.